• research
  • Points de vente
  • newsletter
  • my skin

Aprendé a respirar

A veces, no solo se trata de oxigenar nuestra sangre… respirar nos ayuda a relajarnos, distender los músculos y sacar pensamientos tóxicos de nuestra mente. ¡Conectate hoy mismo con tu respiración!

¿Habías escuchado alguna vez que la respiración te puede ayudar a calmar tensiones y sentirte mejor? Hace muchos años que el acto de respirar dejó de ser solo una manera de oxigenar nuestras células para convertirse en una filosofía de vida que motiva a las personas a sentirse mejor consigo mismas y más conectadas con su cuerpo.

Entonces, lograr un momento de relajación no solo lo puedes conseguir yendo a las clases de yoga o meditando. La respiración consciente puede ayudarte a dejar las tensiones atrás para alcanzar el bienestar.  Además, estas disciplinas nos llevan a un estado de paz mental y espiritual que -sin duda- nos ayudan a vivir con menos estrés y ansiedad.

¿Cómo respiramos?

Existen tres grandes tipos de respiración. La respiración abdominal o diafragmática provoca el movimiento del diafragma que es el que permite que el aire ingrese y se expulse, y debés colocar tu manos sobre el abdomen (justo debajo de las costillas) para sentir ese movimiento. Al inspirar, dejá que tu “panza” se hinche con el aire que ingresa, al exhalar debes soltar todas esas tensiones y volver a tu estado normal. Al principio se recomienda hacerlo en posición horizontal y una vez que te acostumbres, podrás hacerlo sentada o de pie.

En cambio, la respiración torácica, hace que los pulmones se expandan. La manera de respirar es similar, pero en vez de concentrarte en tu diafragma, debés hacerlo en tus pulmones y músculos dorsales. Colocá tus manos allí, respirá hondo y sentí cómo los pulmones se ensanchan y reducen.

Por último, la respiración clavicular es la que completa el ciclo. Se trata de una técnica que hace que el aire que ingresa se concentre el la parte superior de tus pulmones. Sentada, cruzá tus brazos por delante de vos - como si te estuvieses abrazando a ti misma - e inspirá llevando el aire a la parte superior de tus pulmones. Debés sentir que tus clavículas suben y bajan al ritmo de la respiración. A diferencia de las otras dos, son mucho más breves y la cantidad de oxígeno que ingresa es menor.

¿Cuándo hacer cada una?

Lo ideal es que puedas hacer los tres tipos de sesiones como parte de un ciclo completo. Cada una de estas técnicas te ayuda a relajar músculos y aliviar tensiones. Mientras que las dos primeras te ayudan a llenar de aire tu cuerpo, la última hace que este oxígeno llegue a cada rincón de tus pulmones.

Si todos los días te tomás media hora para estar en silencio y respirar utilizando estas tres técnicas, vas a notar cómo todo tu cuerpo se siente mejor. Lograrás conectarte con tus músculos y sentir qué le pasa a cada uno de ellos cuando ingresa aire pero también, lograrás armonía y paz emocional. ¡Animate a la respiración consciente!

Nuestro producto icónico

Lo más leído

Rutinas saludables

¿Cómo vivir rápido mientras vivís bien?

La vida lenta suena agradable, pero no es para todos. Si te encontrás viviendo estrés en el trabajo, una vida agitada en casa o simplemente tratando de encontrar 5 minutos en el día para dedicarte a vos, considerá estos consejos para adaptarte a un estilo de vida rápido pero no abrumador.

Leer el artículo

Rutinas saludables

¿Ya probaste con pilates?

El ejercicio físico no siempre significa transpirar y esforzarnos levantando pesas en el gimnasio. Conocé este método perfecto para aquellas que buscan trabajar los músculos pero también relajarse y respirar.

Leer el artículo

go to top